miércoles, 2 de septiembre de 2009

Estructura productiva, pobreza y mercado laboral

Abrió la semana pasada un urgente debate para bara el contexto económico y social de Argentina 2009: La necesidad de readaptar las políticas sociales al nuevo contexto, en el cual canalizar la ayuda a partir de la institución “Empleo Formal” falla, y mucho, en alcanzar a quienes más la necesitan.

El punto de partida fue la información resumida en la tabla de arriba (haga click para agrandar). Cómo ya explicaba mi amigo y coblogger, el núcleo de trabajadores asalariados formales, que representa el 40% de la fuerza laboral, se caracteriza por la baja incidencia de la pobreza (6,4%) frente a un mucho más numeroso conjunto de (a) desocupados (9.5% de la fuerza laboral y 44.4% de pobreza), (b) asalariados no registrados (30,1% y 33,3% respectivamente) y (c) trabajadores no asalariados, principalmente cuentrapropistas (16.4% de la fuerza laboral y 27.9% de pobreza).

Ahora bien ¿Qué explica las diferencias tan evidentes entre las categorías ocupacionales? ¿Qué caracteriza a los trabajadores de baja incidencia pobreza de aquellos para los cuales tener un trabajo no garantiza la superación de la línea de pobreza? Vamos por partes, que la cosa es larga y hay mucha data

La forma en que se articula el mercado laboral resulta de la interacción de dos factores complementarios: Por un lado, la composición del “capital humano” (CH) que ofrecen los trabajadores a sus empleadores y, por otro, la estructura productiva que demanda de sus servicios.

Pocas dudas hay sobre la importancia de acumular CH como medio de ascenso social. El CH en forma de educación formal suele ser uno de los factores que mejor explica los ingresos de un trabajador durante su vida laboral. Obviamente, la desigualdad en la distribución del CH en la sociedad influira decisivamente la distribución del ingreso de la población.

Vean el centro de la siguiente tabla. Para cada nivel educativo, la probabilidad de ser pobre puede llegar a caer hasta 30 puntos porcentuales si el trabajador es formal y no informal o cuentapropista. El 19% de los trabajadores en blanco con primario incompleto es pobre, cifra que crece hasta el violento guarismo de 52%/55% si la suerte lo hace caer en la informalidad/precariedad. El mismo resultado se repite para cada nivel educativo (aunque a partir de allí con virulencia decreciente).

Puede verse también a la derecha de la tabla la influencia clave del nivel educativo en la probabilidad de ser pobre. Mientras, por ejemplo, el 46% de los trabajadores con primario incompleto es pobre (61% en los 58.000 sin formación), la tasa cae a 3% para los trabajadores con títulos terciario o universitario. El siguiente cuadro permite entender mejor la raíz de este fenómeno. A mayor nivel educativo, mayor la probabilidad de tener un trabajo formal o, para decirlo en términos marketineros, bien clasistas y combativos: ¡¡La formalidad es un lujo de los ricos bienformados!!.

Hay explicaciones de variados colores para este fenómeno, todas intuitivas y posiblemente complementarias. Desde la neoclásica idea de que mayor educación se asocia con mayor productividad marginal hasta la más marxista idea de que, a menor calificación, la mayor “commoditizacion” del trabajo genera una “fuerza laboral de reserva” que empuja los salarios hacia abajo, en relación al más diferenciado trabajo ofrecido por quienes tienen más educación.

El primer corolario es simple y lineal. Cualquier proceso de desarrollo social y económico está directamente vinculado (aunque la causalidad no es obvia) a la acumulación de capital humano de su población. Sin educación no hay desarrollo. Stop

Si me creyó hasta aquí, posiblemente no tenga problema en compartir la idea de que si, pobreza mediante, la (baja) educación del padre puede influir en la (baja) acumulación de educación de sus hijos, la mejor forma de quebrar la transferencia intergeneracional de la pobreza es proveyendo un servicio educativo público y gratuito de calidad.

Sin embargo, esta es tan sólo la mitad de la historia. Una oferta de trabajo educada necesita, para realizarse, una estructura productiva que esté en condiciones de absorberla. Cualquier recuerdo de los ingenieros manejando taxis durante la década del noventa es una imagen clara de lo que quiero decir con esto.

Así, la siguiente pregunta es ¿Dónde se emplean los trabajadores educados? ¿Dónde los pobres? ¿Cuáles son las actividades asociadas a menores tasas de pobreza?

Noten lo que se observa en los siguientes gráficos, con características que se repetiran sistemáticamente para cualquier país del planeta que usted analice: ¿Como es la composición de la fuerza laboral por rama de actividad según el nivel educativo de sus trabajadores?

El área debajo de cada curva suma 100% y debe ser leído, por ejemplo, de la siguiente manera: el 15% de los trabajadores de la construcción tienen primario incompleto, y casi el 40% tiene, como máximo, hasta primario incompleto. Los estudiantes universitarios y terciarios representan tan sólo el 10% del total de la fuerza laboral en el sector de la construcción (5% incompleto, 5% recibidos).

Noten todo lo que nos dicen los gráficos anteriores (las clasificaciones de cada rama están acá).

(a) La actividades primarias, de construcción y servicio doméstico suelen ser el refugio de los trabajadores de menor educación (con empleos más precarios y mayor incidencia de pobreza). En conjunto, y aunque no está en los gráficos, las tres actividades representan el 18% de la fuerza laboral ocupada)

(b) Un conjunto amplio de actividades está asociado a la educación media. Las actividades comerciales, las manufacturas, los servicios de transporte, almacenamiento y comunicaciones y los servicios de hotelería y restaurantes, que componen su fuerza laboral básicamente con población con educación media, representan en conjunto el 41% de la fuerza laboral ocupada.

(c) El 40% restante es ocupada por actividades en las cuales el mayor peso está en los grupos de alta educación: Enseñanza, administración pública, servicios profesionales e inmobiliarios (contadores, arquitectos, etc), servicios de salud, servicios financieros, IT, etc.

La información del siguiente cuadro/gràfico refuerza lo dicho hasta aquí: la calidad del trabajo creado está directamente vinculado al sector productivo.

Así, puede extraerse un segundo corolario que creo es tan simple e intuitivo como el anterior: Cualquier proceso de desarrollo social y económico está directamente vinculado (aunque la causalidad no es obvia) al cambio en su estructura productiva en beneficio de las actividades de mayor productividad media. Sin una estructura productiva eficiente no hay desarrollo. Stop

Entonces, dejo pendiente la pregunta de cierre de este post ya eterno, para que me ayuden a contestarla en los comentarios ¿Cómo inducir la acumulación de Capital Humano en un país con una estructura productiva dual? ¿Cómo cambiar la estructura productiva en un país con distribución desigual del capital humano en su fuerza laboral? ¿Es el huevo o la gallina?


Fuente: ElEconomistaSerial

1 comentario:

  1. Gracias por compartir la información y el cuestionamiento al final, vital para despertar del sueño de la vida... para mirarnos con otros ojos, finalmente los números reflejan un enfoque y mientras ese enfoque nos mire como 'capital humano' seguiremos siendo la 'mercancía de alguien más'. Léase también: 'estructura productiva de un país con distribución desigual' = país productivo con inequidades por usurpación, y ' estructura productiva dual' = exclusión. O, si se desea, mirar 'gallina' y 'huevo' como objetos y no como madre e hijo/a es perpetuar una pregunta adormecedora que siempre estuvo respondida... y si la producción de huevos continúa siendo el medio de acumulación de los intermediarios que no el alimento que falta en las mesas...
    Si despertáramos de la anestesia... no tendŕiamos el concepto engañoso de 'empleo formal', compuesto de 2 palabras que casi determinan la 'estructura productiva dual' con salarios de hambre para la mayoría que los reciben y en la 'formalidad', excluida la otra mayoría tanto del derecho al trabajo como de las estadísticas, a pesar de ser la mayoría que sostiene esas mesas sin alimentos y por ende a los países...
    Cuando miremos al productor/a como dadores de vida que no como recurso/capital y a su producto como alimento que regenera la vida podríamos comenzar a planificar una 'estrategia productiva eficiente' para el 'desarrollo', aunque para entonces inclusive los dos últimos términos seguramente ya no serán necesarios porque nadie se irá a dormir con el estómago vacío.

    ResponderEliminar